Al Mónaco se le acaban las excusas

A estas alturas Ranieri ya debería haber tomado nota de los males de un equipo que parece pensar que con talento se ganan solos los partidos. Pero parece ser que el italiano está más preocupado de tener contento a Falcao que de hacer jugar a sus hombres. Pero los resultados, si bien sin brillantez, van llegando, lo que permite al técnico seguir a lo suyo. Así van pasando las semanas, y llegados a la jornada 20 el Mónaco se encuentra en el Stade de La Mosson a un Montpellier serio y que al ver los nombres en la elásticas rojiblancas no siente miedo.

No siente miedo de un Falcao inoperante, perdido a 30 metros de la portería rival. No le entra el pánico al ver a Toulalan y Obbadi, ambos nulos en la creación. No tiemblan al ver a Moutinho ni a James, y no lo hacen porque cuando te puedes despreocupar de los demás, es mucho más fácil tapar la calidad de dos hombres aislados. Desde el principio los de Coulbis parecían tener claro que la manera de hacerle daño al Mónaco era buscarle arriba, ahogarle para que no pudiese pensar. En un primer tiempo muy intenso los locales hicieron gala de un gran físico para no dejar que los monegascos estuviesen cómodos. Así pasó que la única ocasión medianamente clara de los de Ranieri llegó con un disparo lejano de Moutinho, que a falta de vías de pase intentaba sorprender.

No sufría el Montpellier atrás, lo que le permitía tomarse ciertas licencias en ataque, las justas para que al rival le entrasen las dudas. Cabella volvió a ser de largo el jugador más desequilibrante, dejando varios detalles de gran calidad y volviendo loca a la pareja de pivotes visitantes. Estuvieron muy bien Abidal y Carvalho en los primeros 45 minutos controlando a Niang. No se puede decir lo mismo de los laterales, sobretodo de Raggi, que perdió varias veces la marca de Mounier poniendo en un aprieto a sus compañeros. Subasic apareció para salvar el 1-0 ante Cabella al borde del descanso, aunque debe agradecerle a Remy que se tomase varios segundos para pensar antes de definir el mano a mano.

Ranieri no da con la tecla que haga funcionar al Mónaco

Ranieri no da con la tecla que haga funcionar al Mónaco

La segunda parte empezó igual que la primera, con la pelota más cerca del área del Mónaco que de la del Montpellier. Pero como suele pasar, en el mejor momento del menos favorecido llega el gol del grande. Falta colgada por Toulalan, mala salida de Jourdren y Kurzawa -rematando con el hombro- pone por delante a los de Ranieri. No le afecto a los locales que siguieron a lo suyo, buscando la creatividad de Cabella en la zona de tres cuartos. Tardaron poco en encontrar su premio, cómo no con una gran jugada del media punta, que dentro del área le hizo el lío a Abidal y forzó el penalti. Niang, que debutaba en Liga, se encontró con las manos de Subasic pero no falló al rechace. Segundo gol en dos partidos con la elástica azul y naranja del ex del Milan.

Tras el empate el Mónaco entró en estado de shock. No entraba en el guión, no era parte del plan de ganar sin esforzarse. James seguía en búsqueda y captura. Aún así los de Ranieri no parecieron activarse hasta los últimos cinco minutos, como si tuviesen la certeza de que iban a marcar por el simple hecho de tener mejores jugadores. No pasó. La tuvo Ferreira Carrasco, pero Jourdren hizo justicia y evitó el gol en el descuento. Punto importantísimo para el Montpellier, y otro golpe a la credibilidad del Mónaco que esta jornada se puede quedar a 5 puntos del Paris Saint-Germain.

About author

Alejandro Galante

Periodista amante del fútbol a todos sus niveles. Algún día me gustaría que este deporte no dependiese del dinero.

Related Articles