Francia en los Mundiales: Argentina 1978

Tras un largo periodo de sombras, la llegada de Georges Boulogne como director técnico a la Federación Francesa supone un cambio notable en el devenir de la selección. Bajo su mandato, se empieza a potenciar el trabajo desde la base con la creación de centros de formación. Lo que permite que emerjan grandes jugadores durante esa época.

El Mundial de Argentina 1978 sirvió para que toda la joven hornada francesa fuese cogiendo experiencia para las posteriores citas. Aquella selección de Platini, Rocheteau, Trésor y compañía, consiguió la clasificación para el siguiente Mundial, tras vencer a Bulgaria e Irlanda en el grupo de la zona europea.

Bajo la batuta del seleccionador Michel Hidalgo, quien sufrió un intento de secuestro por un complot contra la Copa del Mundo, la selección francesa viviría sus mejores momentos desde hace mucho tiempo.

Francia viajó a Argentina en el rápido y sofisticado Concorde, y así de expedita fue la trayectoria del cuadro “Bleu” durante este Mundial sudamericano. Encuadrados en un grupo de potencias mundiales como Argentina, Italia y Hungría, los galos con dos derrotas consecutivas dirían adiós a la cita mundialista antes de tiempo.

El primer partido ante los italianos, tuvo bastante controversia. Tras haber negociado sin éxito las primas con la marca deportiva Adidas, que era quien equipaba a la selección, los galos en señal de protesta decidieron pintar de negro las tres rayas de sus botas. A raíz de este hecho, que les tenía más ocupados que el partido en sí,  Francia caería ante Italia, bicampeona del mundo. Los franceses a pesar de haberse adelantado en el marcador con un gol de Bernard Lacombe a los 30 segundos (el gol más rápido en la historia de Francia), no pudieron resistir el envite “azurro” y claudicaron finalmente por 2 goles a 1.

El siguiente partido se disputaría ante la anfitriona Argentina. Ambiente hostil para recibir a los galos en un Estadio Monumental de Buenos Aires abarrotado con más de 70.000 personas. La presión podría en este caso con el árbitro, el suizo Dubach, quien tras no haber pitado una mano involuntaria de Trésor dentro del área, se vio envuelto en una lucha de intereses argentinos que hizo que finalmente enmendase su error y cobra el penalti a favor de la “Albiceleste”. Passarella anotaría la pena máxima. Sin embargo, minutos más tarde un joven Michel Platini pondría las tablas en el marcador. A pesar de la intención gala por dominar el encuentro, un disparo desde fuera del área de Luque, dejó a Francia fuera del Mundial a las primeras de cambio.

No obstante, el partido de la honra se disputaría ante Hungría, quien no se jugaba nada, y también hubo lío. Los jugadores franceses por error, vestirían de indumentaria blanca al igual que el combinado magiar. La FIFA les había comentado anteriormente que tendrían que vestir con el uniforme azul. Ante la falta de atención gala, los jugadores tuvieron que enfundarse las camisetas del Atlético Kimberley, club local de Mar de Plata. Las rayas blancas y verdes pasaron a la historia de las más novedosas equipaciones galas.

La selección francesa con las camisetas del Atlético Kimberley.

La selección francesa con las camisetas del Atlético Kimberley.

Por lo que se refiere al encuentro no tuvo mayor trascendencia. Los franceses barrieron de la pista a los húngaros por 3 goles a 1 con tantos de Lopez, Berdoll y Rocheteau, para conseguir así sus primeros dos puntos del torneo y marcharse del mismo con un sentimiento no tan negativo.

 

Once tipo de Francia en Argentina 1978

Once tipo de Francia en Argentina 1978

Formación: 4-3-3

Portero: Jean-Paul Bertrand-Demanes (FC Nantes)

Defensa: Gérard Janvion (ASSE), Marius Trésor (OM), Christian Lopez (ASSE), Maxime Bossis (FC Nantes)

Medios: Henri Michel (FC Nantes), Michel Platini (AS Nancy), Dominique Bathenay (ASSE)

Delanteros: Dominique Rocheteau (ASSE), Bernard Lacombe (OL), Didier Six (RC Lens).

 

Éste fue el Mundial pondría en funcionamiento a la nueva generación de jugadores franceses. Liderados por Michel Platini, darían las primeras alegrías en forma de títulos a los aficionados galos.

About author

Jaime Bonnail

Soy periodista o al menos se intenta. Mi ADN es francés por culpa de mi tatarabuelo, dos años en París en la adolescencia me hicieron amar este fútbol tras ver jugar a Rigobert Song en el Lens. Estoy más perdido que un canario en la Beaujoire.

Related Articles