Hay dudas

‘He escogido al grupo más fuerte, no a los mejores 23′ decía un Deschamps tranquilo antes de hacer oficial la lista de 23 convocados de la selección francesa para el Mundial de Brasil. Partiendo de esta afirmación y minutos después, tras consumarse la lista francesa, todos sabíamos porque Deschamps aventuraba algo así.

Didier Deschamps siempre ha defendido el grupo. Sabe que Francia viene de un Mundial desastroso en el que se vivió uno de los mayores escándalos de la historia en el seno de una selección, y también sabe lo que ocurrió en 2012, cuando muchos jugadores franceses llegaron a encararse con Blanc por su esquema ultradefensivo ante España, que acabó con una derrota por 2-0 y un serio correctivo para un equipo que prometía mucho antes de comenzar la cita de Ucrania y Polonia.

Ciertamente, en este post no queremos criticar nada. Deschamps sabe como llega cada jugador, cual puede ser el idóneo para cada esquema, y también, quien es el que más hace piña. La temporada en el cómputo global no es siempre determinante, pero en el caso de algunos jugadores, si que ha sorprendido su inclusión en la lista de 23. Línea, por línea, dejemos un poco a la vista cuales podían haber sido los jugadores que deberían haber estado en esta convocatoria atendiendo a todas sus habilidades -incluido el grupo-, siempre desde nuestro punto de vista.

Portería, ¿debió ir Ruffier?

Nada más hacerse oficial la lista de Didier Deschamps ya había dudas en la línea que parece más definida para el combinado galo: la portería. La supremacía de Hugo Lloris en los últimos años ha sido escandalosa, y ni el propio Mandanda, con varios fallos de atención, ha podido discutirle como tal. La duda de Deschamps entraba en ver quién podía ser el tercer portero que acompañara a estos dos guardianes de la portería. Por una parte, si atendemos al rendimiento, era evidente que Sthépane Ruffier debía estar, ya que gracias a sus paradas ha permitido al Saint Étienne entrar en Europa para la próxima temporada. Por otra, la duda más si cabe se cebaba con Landreau, que días antes había anunciado su retirada, y tras ver su exitosa y profunda carrera, había que darle un reconocimiento.

Didier Deschamps, atendiendo a su clara afirmación de llevarse a los jugadores que más podían fortalecer al combinado, ha decidido llevarse al portero del Bastia, que antes de su retirada vivirá por fin un Mundial de primera mano, algo que lleva soñando desde mucho tiempo, pues sólo estuvo presente en la  Copa Confederaciones de 2001 y 2002, habiendo sumado en total 11 internacionales, por las cero que lleva su compañero Ruffier, que estará en el grupo reserva pero que se lleva un sabor amargo de esta decisión, ya que es casi imposible que llegue a 2018, ante la exagerada manada de porteros jóvenes que se avecinan en el país galo.

Defensa. ¿Debió salir Digne?

La lista de Didier Deschamps defensiva vuelve a fortalecer aún más la frase con la que hemos comenzado el artículo. El grupo siempre antes que el rendimiento. De la última lista ante Holanda, nadie se ha caído de ella en defensa. Y eso, que por rendimiento, perfectamente podría haber dicho adiós Lucas Digne, que ha sido suplente toda la temporada de Maxwell en el PSG, habiendo disputado únicamente la friolera cifra de 13 partidos durante todo el curso en la capital francesa. La no inclusión de Kurzawa, considerado mejor lateral izquierdo de la Ligue 1, ha dejado muchas dudas en un sector de la afición francesa, dando por hecho que Patrice Evra es indiscutible y que éste será con seguridad su único Mundial. Trémoulinas perfectamente podría haber entrado antes que el joven lateral de 21 años, si atendemos a su final de temporada, clave también para que el Saint Étienne se acabara clasificando hacia la Europa League.

En la línea de centrales, hay dos decisiones que tampoco han gustado en Francia. La primera es la de Koscielny, cuestionado desde su error ante Ucrania en la repesca de la Eurocopa, y que seguramente vaya como cuarto central, tras Varane, Sakho y Mangala. Koscielny podría haberse quedado fuera por un Perrin, que también estando en el Saint Étienne, ha rendido a un nivel muy alto. Pero volvamos a repetir, Koscielny lleva dos años prácticamente yendo a todas las convocatorias de Francia, y nunca ha generado un conflicto, además de ser un central mucho más fiable que Perrin en el cómputo regular. Por último, la no convocatoria de Laporte tampoco ha gustado mucho, aunque cabe matizar que es un central de tan sólo 19 años, su temporada ha sido quizás, la más completa de los centrales franceses. Deschamps ha vuelto a confiar en la defensa que fue ante Holanda, sin querer variar en absoluto una compenetración que parece estar instaurándose en una de las líneas más completas del próximo Mundial.

Centro del campo: ¿Por qué no está Nasri y si Valbuena?

Entre todas las dudas que hemos ido incubado a lo largo del artículo, es quizás la del centro del campo la que más empaque tenga. Un centro del campo que empieza por la no convocatoria de Samir Nasri, a la que vamos a explicar el porqué no ha ido. Nasri ha tenido muchos problemas con los dos últimos entrenadores de Francia -Domènech y Blanc-, además de que con Deschamps, firmó su propia sentencia allá por el mes de Octubre, cuando el entrenador francés le acusó de ser el máximo responsable de la derrota ante Ucrania en la ida de la repesca, donde Nasri no jugaría la vuelta y ni entraría en la convocatoria para jugar ante Holanda. Además, el entrenador galo ha dicho que no es feliz cuando no juega y eso afecta mucho al grupo, la obsesión de Deschamps.

Por otra parte, también ha sorprendido mucho las convocatorias de Valbuena y Grénier y la no incursión ni de Cabella ni de Payet, que tan siquiera ha entrado en los reservas. Valbuena ha hecho quizás, su peor temporada de los últimos años y ha terminado la temporada como suplente en el OM. Dos goles ha anotado y sólo ha dado cinco asistencias, convirtiéndose en un jugador muy irregular. Pese a ello, Deschamps le ha dado confianza y le ha convocado, en una prueba de que si él lo pudo convertir en el mejor media punta de Francia cuando estaba acabado, por qué no ahora poder volver a recuperarlo en una cita tan importante.

El que sí que de verdad no debería haber entrado en la convocatoria, es Grénier. No vamos a dudar de su calidad, pero es que si atendemos al final de temporada del canterano del Lyon, se encuentran sólo dos partidos en los últimos 3 meses. ¡2 Partidos!. Estamos hablando de un jugador que llega con una inactividad preocupante a una cita tan exigente y que no sabemos cómo va a llegar, pese a estar ya recuperado para el último partido de la temporada en la liga. Grénier no debería estar en esta lista, y si que lo debería haber estado Cabella, en caso de que Nasri no entrara en este hipotético caso. Otra evidencia del miedo que tiene Deschamps a cambiar una pieza, por muy mínima que sea.

Las convocatorias de Pogba, Matuidi, Moussa Sissoko y Cabaye son merecidas, pero, ¿y la de Mavuba? El medio centro del Lille ha demostrado que tiene muchos galones idóneos para esta selección, pero le pasa lo que a Grénier. Ha tenido bastantes lesiones en los últimos meses  y su rendimiento no ha sido superior al de Schneiderlin o Gonalons. Quizás, el hecho de ser un jugador tan trabajador, tan callado y tan disciplinado ha sido vital para que Deschamps se decante por él, y no por los dos citados.

Ataque: La duda de llevar a Lacazette o Rémy, saldada por el bando inglés.

Se rumoreaba que podía entrar Gameiro. Se rumoreaba también que podía entrar Gignac, o incluso Brandao. Pero Deschamps, fiel a sí mismo, fiel a su convicción de que el equipo es más fuerte si ya se conocen todos de citas previas, no ha variado absolutamente nada, exceptuando a Payet, que ha bajado mucho su rendimiento y aunque, apuró sus opciones con un final muy productivo, no ha podido enmendar su paupérrimo inicio de temporada.

Por otra parte, la única duda de Deschamps, sabiendo que Payet no iba a entrar, era la de Rémy o Lacazette. Decía L’Equipe que Lacazette tenía muchas papeletas para entrar como fijo y que el damnificado al jugador del Newcastle. Deschamps se ha decantado por Rémy, y en parte, porque lo conoce del OM y sabe como explotarlo. Lacazette ha sido uno de los jugadores con más goles esta temporada, pero al no haber estado en las últimas convocatorias de Deschamps, provocaba que sus opciones de Mundial se redujeran por completo al estar tan igualado este debate. Griezmann y Ribéry se postulan como teóricos titulares en el Mundial, junto a Benzema, que ha realizado una temporada sensacional, al igual que Giroud, que se ha reafirmado como el suplente de Karim, sin tener ningún competidor firme. El que si que se merece un reconocimiento es Gignac. Al igual que Nasri, cuando Gignac estaba en el OM, tuvo problemas con Deschamps, que incluso quiso dar más protagonismo a Brandao, acusado de violador en aquella etapa, que a él, al que le llamó un delantero simplón y ancho. Gignac lleva dos temporadas siendo un delantero con unas cifras muy poderosas en Francia, y ni aún así, Deschamps le ha querido convocar. El grupo, el grupo, el grupo, el grupo y el grupo por encima de todo, se reafirman en una convocatoria con numerosas dudas.

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Andrés Onrubia

Nací el mismo año que Francia ganó su único Mundial. Casualidad o no, su fútbol es el que más me estimula y el que más me gusta. Creé Fútbol desde Francia para animar a ver el fútbol francés a la gente que sólo conoce el fútbol francés por Zidane. Amante de la música, del deporte en general y fan absoluto de Brandao.

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