La opinión de FM Boudet: ¿Qué ocurrirá con los Ultras en el Vélodrome?

Solo unos cuantos…

Cada vez lo mismo. Cuando en un partido de fútbol ocurre un exceso de los hinchas, dos grupos suelen enfrentarse. Uno que opina que los ultras tienen que dejar las curvas y otro que todos los ultras no son criminales. Pero ambos repiten la misma sentencia : « solo unos cuantos ». Las escenas presenciadas durante el OM-OL llevaron al cierre de las curvas del Velodrome en el partido contra el Angers. ¿Por qué castigar a todos si solo unos cuantos cometieron violencias? Siempre la misma cantinela : « solo unos cuantos »…

Pero quiénes son esos « solo unos cuantos ».  Para el regreso de Valbuena a Marsella, se exhibió una horca con un monigote representando al jugador durante todo el partido. ¿A quién se le ocurrió ? ¿Por qué permaneció durante todo el partido sin que nadie decidiera bajarla ? La repuesta es obvia : los lideres de la hinchada son esos « unos cuantos ». Organizaron la venganza, contribuyeron a la contaminación del partido, de los hinchas y hasta de los jugadores. Los « solo unos cuantos » son los dirigentes de la hinchada mayor de Francia. Las relaciones con el club son opacas. ¿Cobrarán dinero? ¿Un sueldo del club? ¿Qué harán con el dinero? Todos sabemos que hay desvíos. Hubo juicios. El problema de las curvas marsellesas no son los hinchas sino unos cuantos lideres. Todos lo sabemos.

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La gestión de las curvas del Estadio Vélodrome de Marsella es especial desde la presidencia de Bernard Tapie. Para tener la paz, les dejó a los grupos la posibilidad de gestionar los abonos a su antojo. En cambio, los precios debían mantenerse bajos para que la hinchada popular pudiera conseguir entradas baratas. En esa época, el Vélodrome era un volcán de 40.000 personas. ¿Qué queda hoy en dia de este volcán ? Casi nada. Todos los sabemos. Desde 1993, Tapie ya no es el presidente del OM. En su época, Marsella era un grandísimo club. ¿Qué tal ahora ? Solo un titulo de campeón en 22 años. El OM, sus dirigentes y su hinchada siguen viviendo en un pasado glorioso que ya no existe. Pero todos actúan como si fueran todavía los años 80-90. El nivel, los jugadores, el ambiente del estadio, todo es distinto. Ya es hora de entenderlo, pensar por fin en el futuro del club y asumir las responsabilidades.

Vincent Labrune ha recuperado en totalidad la gestion de los abonos en las curvas. A cambio de que los grupos de hinchas se beneficien de una compensación financiera. ¿Pero hasta cuándo? ¿Es la primera etapa que podría marcar, a la larga, la desaparición de los grupos en las curvas del Vélodrome? Tal vez. ¿Es normal eso ? Claro que no. Pero si las estructuras de los grupos no cambian y que esos « solo unos cuantos» sigan manteniendo su liderazgo, tomando iniciativas tontas y pútridas como cuando el OM-OL, el porvenir ya está escrito. No será un asesinato sino un suicidio.