¿Qué le ha pasado al Mónaco para volver a coquetear con el descenso?

Mónaco descenso Jardim

Oficializado el pasado 25 de enero, el regreso de Leonardo Jardim al Mónaco se veía como un alivio para muchos, tanto jugadores como aficionados. Y es que entre el 2 de febrero y el 15 de marzo, los monegascos lograron cuatro victorias seguidas ante equipos como Lille o Lyon en particular. Una excelente serie que entonces había permitido a los hombres de Jardim abandonar la zona de descenso. Sin embargo, las cosas están empeorando dentro del club principesco.

Derrotado en Nimes el pasado fin de semana (0-1), el Mónaco ha sufrido su cuarta derrota en sus últimos siete partidos de Ligue1 (tres empates, ninguna victoria). Un estado de forma lamentable que coincide con el sorprendente estado de forma del Caen que ha logrado volver a la altura de los rojiblancos en la tabla de clasificación (33 puntos, un gol de diferencia entre los dos equipos). Con dos partidos por jugar, el fantasma del descenso planea otra vez en el cielo del Principado. Pese a que el Caen y el Dijon reciban respectivamente al Lyon y al PSG en la próxima jornada de L1, el Mónaco recibirá al Amiens, un oponente más modesto. Sin embargo, nada indica que el calendario sea favorable para los monegascos. ¿La razón? Un clima más que tenso dentro del club y de la plantilla. Algo se ha roto entre esos dos componentes del club. El equipo está viviendo una mala serie de resultados y la alineación inicial de cada partido no cambia. Jardim propone siempre el mismo once titular. El equipo no funciona, pero estrictamente nada se mueve. Realmente no es una sorpresa. La destitución del portugués a principios de temporada se debió en parte a una ruptura con varios jugadores en el vestuario. Pero eso no es todo. Entre los jugadores también, existe cierta tensión. Futbolistas como Djibril Sidibe, Rony Lopes, Aleksandr Golovin o Jemerson serían objeto de comentarios negativos por parte de algunos suplentes que siguen viendo desde las gradas o el banquillo a los mismos titulares, partidos tras partidos pese a las pobres actuaciones sobre el terreno de juego. El ejemplo más significativo es el descarte del once titular del joven y prometedor defensa Benoît Badiashile. Por su parte, Henrichs se compadecería de Sidibé, que tendría privilegios gracias a su estatus de campeón del mundo, mientras que Vainqueur se ve descartado sin motivo real.

Además, el equipo B está a punto de descender a National 3 y se encuentra actualmente sin responsable de la cantera, tras la marcha de Manu Pirès. Todo está bloqueado en el club del Principado. Jardim sólo quiere como interlocutor al Presidente y vicepresidente del club, Oleg Petrov. Este último llegó en enero pero sin conocer nada al mundo del fútbol. Los fichajes y negociaciones están en punto muerto ya que no se sabe con quien tratar. Las ventas de los nuevos palcos en construcción también se han detenido. Actualmente, el Mónaco cuenta con 74 jugadores profesionales y muchos podrían irse libres en caso de descenso. Una verdadera locura y barbaridad. Pase lo que pase, Oleg Petrov va a tener trabajo este verano: eligir a un nuevo director de la Academia, construir un nuevo equipo competitivo disminuyendo el número de contratos profesionales y seguramente encontrar un nuevo entrenador. Aquí en el Principado nadie se imagina seguir con Leonardo Jardim la próxima temporada. En menos de seis meses, el luso ha perdido gran credibilidad.

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