SM Caen, el histórico que busca consolidarse

 

Jugadores del SM Caen
Jugadores del SM Caen celebrando un triunfo

El Stade Malherbe Caen es un equipo que hace vida en la ciudad de Caen, específicamente en Baja Normandía. Fundado en 1913, recientemente acaba de conseguir el ascenso a la Ligue 1. Pertenece al selecto grupo de equipos que superar la barrera de los 100 años de vida. Su casa es el Stade Michel d’Ornano que cuenta con una capacidad para 21.500 espectadores.

El SM Caen a pesar de tener semejante cantidad de años establecido en el balompié galo, no fue hasta 1985 que pasó a ser un club profesional; además jamás –pese a su antigüedad- ha ganado la primera división o siquiera acabado en las primeras posiciones de la tabla. De hecho, solo ha estado diez temporadas en la máxima categoría del fútbol francés. Lo máximo que ha conseguido este conjunto ha sido coronarse dos veces como vencedor de la segunda división, además de participar en una edición de la antigua Copa UEFA. Sin éxitos destacables en su extensa trayectoria, es uno de los equipos con más aficionados en Francia.

Hinchas del SM Caen
Hinchas del SM Caen alentando a su equipo

Sin dudas la mejor actuación de esta escuadra fue en la temporada 1992-1993 donde consiguieron eludir los graves problemas financieros en los que se encontraban y alcanzó, contra todo pronóstico acabar la campaña en la quinta posición, clasificando así a la Copa UEFA.

Si algo caracteriza a este conjunto es el fenomenal trabajo en las categorías inferiores, ya que de su cantera han salido jugadores de grandísimo nivel como: William Gallas, Jérome Rothen, David Sommeil, Mathieu Bodmer, Yoan Gouffran, Ronald Zubar, entre otros.

Los jugadores más importantes que han vestido la elástica del SM Caen se encuentran jugadores de la talla de Alexander Mostovoi, Kenneth Andersson, Gabriel Humberto Calderón, Romain Hamouma y Yohan Mollo.

En este nuevo periplo en la categoría de oro del fútbol francés el SM Caen espera conseguir la estabilidad necesaria que le permita consolidarse como un asiduo en la categoría, y por qué no, colarse nuevamente en una competencia continental.