Una de las desilusiones del Mónaco esta temporada es…

Excelente durante las tres últimas temporadas con el CSKA y autor de un buen Mundial con Rusia (cuartos final), Aleksandr Golovin (22 años) llegó el pasado verano al Mónaco como fichaje estrella. Una etapa importante en su carrera que podría llevarle a un gran club del fútbol europeo en el futuro. Si en teoría todos parecía muy bien, las cosas realmente no han salido como previsto.

Tras el Mundial, el centrocampista no pudo reanudar los entrenamientos lo suficientemente temprano como para participar en el Trofeo de Campeones (derrota del Mónaco por 4-0 ante el Paris Saint-Germain). Unos días después, primera desilusión con un esguince en el tobillo derecho contraído durante el entrenamiento.

A medida que comenzó a adaptarse lentamente a su nuevo entorno, tuvo que curar su cuerpo. Seis jornadas de Ligue 1 después, Golovin debuta ante el Nîmes Olympique. La situación es ya un poco alarmante. Los monegascos han ganado solo uno de sus primeros cinco partidos de Liga. Aún no se encuentra en crisis, pero sí necesitan ya un resultado positivo. Un partido que empezó mal para los monegascos con gol del Nîmes, pero, lograron llevarse el punto del empate. Entró en el minuto 72 de juego, y Golovin inmediatamente mostró cosas interesantes. Colocado en la zona ofensiva, rápidamente presenta una buena complicidad con el joven Moussa Sylla. Sin embargo, no impide que su equipo conceda el empate 1-1.

Mientras que el partido podía sugerir un resurgimiento por parte del Mónaco en los serían los próximos partidos, en realidad no será nada. Los rojiblancos siguieron con tres derrotas ante Angers (1-0), Saint-Étienne (2-0) y Rennes (2-1) en Ligue 1 y una humillación en Liga de Campeones contra el Borussia Dortmund (3-0). Cuatro encuentros en los que Aleksandr Golovin pierde pie. El centrocampista titularizado detrás del atacante, no consigue cambiar las cosas. Sus partidos no son catastróficos, pero claramente no cumplen con las expectativas puestas en él. A veces, muestra retrasos en la toma de decisiones y no puede elevar el nivel por su cuenta.

También hay que decir que sus compañeros de equipo no lo ponen en las mejores condiciones y experimentan una situación aún más complicada. Rony Lopes, Danijel Subasic, Stefan Jovetic, Pietro Pellegri, Ronael Pierre-Gabriel y Adama Traore se acaparan la enfermería, mientras que jugadores como Jemerson, Andrea Raggi y Kamil Glik lideran al equipo con sus malas actuaciones. En toda esta depresión, Leonardo Jardim es destituido y Thierry Henry es nombrado en el banquillo del Mónaco. Un cambio brutal que no ayuda a la integración del jugador que no habla francés y solo tiene nociones de inglés.

Con la llegada de Thierry Henry, el Mónaco espera salir de al crisis, pero los resultados no mejoran. Aleksandr está fuera del campo. A veces, juega como mediocampista ofensivo, en otras ocasiones, en la ala izquierda o en la derecha, el ruso nunca se fija en una posición y esto se siente. Acostumbrado a evolucionar como mediocampista o centrocampista defensivo en el CSKA, el nativo de Kaltan está experimentando increíbles dificultades en su posicionamiento.

A pesar de un problema de adaptación táctica, logra destacarse por sus cualidades individuales. En el origen de algunas acciones colectivas interesantes, ofrece algunas actuaciones convincentes a nivel individual. Sin embargo, a nivel colectivo, Mónaco no despega. Peor aún, se derrumba el equipo. La primera vez contra el Olympique Lyonnais (derrota 0-3). La segunda se perdió un cara a cara donde se encontraba en una posición ideal contra el Olympique de Marsella (1-1). Dos errores que subrayan sus dificultades para responder presente en un contexto difícil. Aún peor, la llegada de Gelson Martins podría sentarlo en el banquillo, si el portugués responde a las expectativas de Jardim.

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Xavi Z.

Experto del fútbol de la Costa Azul

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