Wenger y Arsenal, ¿se terminó el amor de 21 años?

Aún no hay indicios sobre si la historia de Wenger en Arsenal, está llegando a su fin. Pero sí es seguro que algo se ha roto entre los hinchas y el mítico entrenador, ya que es de público conocimiento las protestas para pedir por un cambio. ¿Qué pasó?

Arsenal como institución deportiva no encuentra el camino hace ya varias temporadas; quizá el punto de inflexión comenzó en 2014 cuando luego de ganar la FA Cup, se creyó que Arsène podría regresar al equipo a la senda de la gloria. Lo cierto es que lo que pasó después, fue muy distinto.

Pasaron 3 años de aquella final en Wembley y su renovación, Arsenal lejos estuvo de mostrar un nivel que lo haga serio candidato a ganar la Premier y en su defecto terminó por perder una liga, que a priori, parecía accesible en manos de un equipo como Leicester.

Luego de ganar la FA Cup en 2014, Wenger renovó con expectativas de volver a la gloria. Pero no sucedió.

Arsenal juega mal, le he es difícil marcar goles y mucho más le cuesta defender. Las defensas en los equipos de Wenger siempre han sido centro de críticas desde que Keown y Sol Campbell (la última mejor dupla de centrales en el equipo) se fueron. Pero a pesar de ello, Wenger pudo mantener un cierto estilo de juego que pese a no pelear ligas, hacía del club un deleite para ver.

¿Qué ocurrió en estos 3 años para que la situación luzca sin retorno? Para empezar hubo una mala política de fichajes, una mala organización de las temporadas (armar dos temporadas alrededor de un gran jugador como Cazorla, con ya 32 años, es una irresponsabilidad) y año tras año se nota una pérdida de confianza del plantel y falta de ‘actitud ganadora’ ante cada partido. El equipo posee un pésimo récord de visitante ante rivales directos, motivo suficiente para entender porque no es serio candidato.

La lesión de Cazorla fue un punto de inflexión para el equipo en 2 temporadas consecutivas, no volvió a ser el mismo.

 

Pero, ¿es Arsène el único responsable? Por supuesto que no. El club tiene una directiva que poco parece interesarle el rendimiento deportivo de Arsenal, puesto que ellos siguen haciendo dinero. Es de público conocimiento que jugar Champions es una gran ayuda económica para cualquier equipo europeo, perder 10-2 en el global ante Bayern no importa si el año que viene seguirá participando. Kroenke solo tiene una filosofía en sus negocios: dinero, dinero y si hay tiempo, quizás un trofeo.

Wenger en cierta forma es víctima del poco interés de la directiva, en que el club vuelva a su época dorada. A Wenger le han otorgado un poder que es igual de privilegiado como peligroso. Está claro que el francés ya no es el técnico que era, sus dificultades para aceptar que el fútbol cambió han sido grandes y están a la vista en la falta de planeación de los partidos. Y es por eso que Arsène necesita ayuda desde adentro, una mano derecha que le diga las cosas buenas y malas y Vieira sería de gran ayuda, por ejemplo.

De continuar, Wenger deberá aplicar cambios drásticos en el equipo para volver a ganar la Premier tras 13 años.

Aprender de los errores es el principal paso para crecer, quizás Wenger decida irse en mayo. Aún hay tiempo de que si decide hacerlo, lo haga con una FA Cup y dejando al club en Champions. Pero si decide continuar, las cosas no pueden seguir así, Wenger deberá cambiar y los hinchas deberán ser pacientes. El fútbol tiene sus tiempos, es caprichoso a veces y en las crisis el escepticismo reina. Pero con suerte, el tiempo recompensa.

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