Yo, Claudio (Ranieri), segunda parte

Claudio Ranieri llegó al Nantes después de la marcha de Sergio Conceição al FC Porto. Muchos en el conjunto canario se preguntaron que por qué, el motivo que le llevó a hacer eso. La temporada pasada la terminó con buenos resultados y confiaron en que seguiría en el banquillo, pero no fue así. El técnico portugués decidió, sin pensárselo, irse a Portugal y entrenar al Oporto. ¿Por mejor proyecto? Quizá, pero no sabía que pronto iban a olvidarse de él…

Waldemar Kita buscó e indagó para encontrar un sustituto de garantía que le hiciese borrar el rastro de Conceição. Y lo encontró. Ése no fue otro que Claudio Ranieri. El ex de Valencia, Atlético, Mónaco o Leicester volvía a coger un banquillo. Experiencia en Francia con buenos resultados, un técnico con reconocimiento mundial, era la guinda perfecta para el pastel que comenzó a hornearse. Kita lo fichó después de la gesta que hizo con el Leicester, ganando una Premier League histórica para el club, que luego acabó jugando Champions League y se codeó con equipos de primera talla mundial. La siguiente temporada fue muy difícil, un arranque liguero muy duro que le costó el puesto al bueno de Ranieri, del que se habló incluso que le hicieron la cama… El italiano comenzó el verano a cargo del Nantes y se vieron sus métodos de trabajo, aquellos que infundió en el Leicester y que la afición canaria quería ver en La Beaujoire. La Ligue 1 se abrió el primer fin de semana de agosto, donde el Nantes viajaba a Lille para medirse al conjunto de Bielsa. Sí, Bielsa vs Ranieri, casi nada para el cuerpo. El FCN se la pegó de manera estrambótica con un 3-0. Aquel partido el Nantes aguantó 45′, la primera parte para ser exactos. Una semana después, era turno de recibir al OM. Y otra derrota (0-1). Las dudas comenzaron a brotar, mínimas, puesto que era la primera toma de contacto ante dos equipos que hicieron una gran pretemporada, pero las hubo. Pero la siguiente semana todo cambió. Para mejor.

El 19 de agosto tocaba visitar al Troyes. Llegó la primera victoria, por la mínima, pero llegó. 0-1. Ahí fue donde Ranieri demostró que con él al frente, debían confiar. Empate ante el OL, donde merecieron ganar, pero la suerte no estuvo de su parte. Y a partir de ahí, victorias: Montpellier, Caen, Metz y Strasbourg. Se cerraba un mes de septiembre mágico. Octubre comenzó con un empate ante el Bordeaux tras el parón internacional y la pasada semana una victoria ante el Guingamp.

Llegando a la Jornada 10 de la Ligue 1, el Nantes está 3° en puesto Champions con solo 9 goles a favor pero 7 en contra. Qué mérito. Por estas fechas con el Leicester iba 5° y asomando por arriba. Con más goles, eso sí, pero no se puede comparar tener a Vardy, Mahrez u Okazaki que tener a Sala, Nakoulma o Thomasson. No es desprestigiar, al revés, es reconocer que pese a tener menos armas ofensivas, están arriba sólo por detrás de PSG y Mónaco. 20 puntos por 19 que sumó el Leicester en la Jornada 10 de aquella Premier. En Nantes ya se han ilusionado, no es para menos, y quién sabe si Ranieri no la vuelve a liar como hizo en Inglaterra.

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Roberto Fernández

Especialista en fútbol internacional, el fútbol francés lo sigo a fondo y cada día abro más mundo. Creador de @FT_Total

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